Somos un centro de atención especializado en prevenir y tratar todo tipo de dependencias

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Drogas de Prescipción

tranquilizantes menores o benzodiacepinas, hipnóticos, barbitúricos, analgésicos opioides y anfetaminas de uso médico.

BENZODIACEPINAS O TRANQUILIZANTES MENORES

Han sido tradicionalmente de uso médico, son depresores del SNC, vienen en tabletas, gotas y ampollas para uso parenteral. Sus efectos incluyen sedación, anestesia y en sobredosis coma o muerte por parálisis del centro respiratorio. Pueden producir dependencia, tolerancia y síndrome de abstinencia. Se han utilizado en medicina para el manejo del síndrome convulsivo, para relajación muscular, trastornos del sueño y trastornos de ansiedad, pero su uso debe estar bajo vigilancia médica constante.

La adicción se presenta en los pacientes a quienes se les ha prescrito y que se auto medican y abusan de ellas pero, los mayores consumidores son los adolescentes quienes las compran en el mercado negro con la intención de obtener nuevas sensaciones, si se mezclan con alcohol aumentan sus efectos depresores sobre el sistema nerviosos central. Sus consumidores describen experimentar sensaciones de extrañeza, embotamiento y ausencia de pensamientos. A la somnolencia de las primeras dosis siguen estados de excitación, agresividad y alucinaciones.

La abstinencia se caracteriza por irritabilidad, ansiedad, insomnio, inquietud motora, aumento de la sensibilidad a la luz, el sonido y el tacto, puede generar convulsiones. Requiere manejo médico.

HIPNOTICOS no benzodiacepinicos

Se utilizan para el manejo del insomnio, actúan en una subunidad del receptor de GABA A, diferente a la de las benzodiacepinas; quienes las promueven plantean que pueden mejorar el insomnio con menos efectos secundarios que las benzodiacepinas. Sin embargo, su uso requiere supervisión médica y cuando se utiliza debe advertirse al paciente que puede generar tolerancia y dependencia y que debe usarse por cortos periodos de tiempo, no más de 2-3 semanas. Está contraindicado en pacientes con algún tipo de adicción o con factores de riesgo para dependencia.

Algunas veces causan comportamientos peligrosos o extraños, como conducir, sin ser consciente de ello; presentar periodos de amnesia o lagunas, hacer llamadas telefónicas; comer exageradamente en la noche o comer estando dormido.

En los últimos años múltiples personas han requerido tratamiento de rehabilitación por dependencia de estos hipnóticos; si bien, actualmente el zolpidem está bajo la categoría de sustancias controladas, no ha ocurrido lo mismo con otros hipnóticos que continúan siendo de venta libre.

Los hipnóticos más conocidos en Colombia son:

Zaleplon, Zolpidem y Eszopiclona.

BARBITURICOS

Los barbitúricos son medicamentos depresores del Sistema Nervioso Central, muy usados para tratar la epilepsia y cuadros dolorosos hace varias décadas, causan relajación y somnolencia.

La sobredosis puede ocurrir intencional o accidentalmente cuando alguien toma más de la cantidad recomendada por el médico tratante, puede causar en estos casos depresión respiratoria y muerte.

En dosis bajas, sus efectos se parecen a los del alcohol, las benzodiacepinas u otros depresores. Su uso crónico puede generar tolerancia y dependencia.

Los síntomas de la intoxicación y sobredosis son:

• Alteración del nivel de conciencia
• Somnolencia o coma
• Deterioro de la capacidad de discernimiento
• Descoordinación
• Respiración superficial
• Lentitud en el pensamiento y discurso
• Lenguaje disártrico o enredado
• Marcha titubeante

AMFETAMINAS DE USO MEDICO

Con frecuencia se recetan medicamentos estimulantes (como el metilfenidato y las anfetaminas) para tratar el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), también conocido como ADHD, por sus siglas en inglés). Este trastorno se caracteriza por un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad e impulsividad que se ve más a menudo o es más fuerte de lo que normalmente se observa en personas de un nivel comparable de desarrollo. Este patrón de comportamiento generalmente surge en los años preescolares o a principios de la escuela primaria, siendo los 7 años la edad promedio en la que se manifiestan los síntomas del TDAH. En la mayoría de los casos, los síntomas del TDAH mejoran en la adolescencia o en la edad adulta, pero el trastorno puede subsistir o presentarse en adultos. En los Estados Unidos, alrededor del 8 por ciento de los niños de 4 a 17 años de edad y alrededor del 2.9 al 4.4 por ciento de los adultos son diagnosticados con TDAH.

Las dosis recetadas por los médicos son bajas al principio, y se aumentan gradualmente hasta lograr un efecto terapéutico. Sin embargo, cuando no se siguen las recomendaciones médicas pueden genera euforia, insomnio, sensación de aumento de la fuerza y disminución del cansancio e incrementar el riesgo de abuso.

El tratamiento del TDAH con estimulantes, a menudo en conjunto con psicoterapia, ayuda a mejorar los síntomas del TDAH, como también la autoestima, la cognición y las interacciones sociales y familiares del paciente.

Una de las controversias más grandes en la psiquiatría infantil es si el uso de medicamentos estimulantes para tratar el TDAH aumenta el riesgo de abuso de sustancias en la edad adulta. Hasta el momento, las investigaciones sugieren que las personas con TDAH no se vuelven adictas a los medicamentos estimulantes cuando los toman en la manera y dosis recetadas. Más aún, varios estudios reportan que la terapia con estimulantes en la niñez no aumenta el riesgo de trastornos subsiguientes de abuso de drogas o de alcohol con el paso de los años. NIDA.

ANALGESICOS OPIACEOS

Son medicamentos que tienen afinidad por receptores opiáceos en el cerebro, donde bloquean la sensación dolorosa. Se emplean sólo para el dolor que es intenso y que no se alivia por medio de otros tipos de analgésicos. Cuando se utilizan bajo supervisión médica y por periodos cortos (no más de tres meses), resultan altamente eficaces.

Por el uso de analgésicos opiáceos, de venta libre en Colombia, cda vez más usuarios consultan por cuadros de adicción: Estos opiáceos, usualmente están combinados con acetaminofén, ibuprofeno o diclofenaco; se asocian con riesgo de abuso y dependencia cuando son prescritos sin el seguimiento adecuado por parte del médico, recomendados por el farmaceuta o auto formulados. Debido a que generan un rápido alivio del dolor y a la subvaloración del riesgo, los usuarios pueden incrementar las dosis y prolongar su uso por encima de los tiempos recomendados.

Actualmente el abuso de analgésicos opiáceos es considerado un problema de salud pública en los EEUU.

Los más conocidos en Colombia son:

• Codeína, Tramadol, Hidrocodeina): de venta libre en Colombia
• Fentanilo: disponible en parche
• Meperidina
• Morfina
• Oxicodona (Oxycontin, Percocet, Percodan)
• Hidromorfona.

 

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